Testimonios

Testimonio de Mario Arman 

Hace poco más de 4 años, diagnosticaron a mi hijo una ambliopía en el ojo derecho con una agudeza visual de un 5%. No nos daban mucha esperanza de mejora. Por recomendación acudimos a Yolanda, y gracias a ella y su terapia, hoy en día tiene una agudeza de más del 90%. No tenemos palabras para agradecer todo el trabajo con Mario. Mil gracias. Estaremos eternamente agradecidos.

Testimonio de Macarena Palomares 

Descubrí que Macarena tenía dificultades en el aprendizaje ayudándola con sus tareas diarias. Al leer juntaba palabras, se saltaba letras, las palabras largas se le hacían bola… Al escribir hacía el efecto espejo con los números y las letras…

Realmente yo pensaba que entraba dentro de lo normal. Pero me sorprendió que la profesora a los 7 años solicitase una evaluación en el centro educativo por un posible TDH. Este término me sonó a chino…por lo que indagué, busqué información, leí…en el fondo, no por negación yo sabía q mi hija no respondía a ese diagnóstico. 

Con los resultados contacté con Yolanda transmitiéndole mi preocupación. Fue entonces cuando vimos la luz en medio de ese aluvión en el que nos veíamos inmersos tanto nosotros los padres como la niña…que respondió con bloqueo académico total.

Tras un primer contacto en el que con todo detalle nos escuchó, nos explicó cómo iba a evaluar a nuestra hija y como trabajaríamos a partir de entonces en función de los resultados, nos pusimos manos a la obra. Entre otras dificultades, la hipermetropía limitaba el que nuestra hija pudiera leer con fluidez. Fue un proceso lento, acudíamos a terapia cada semana y realizábamos los ejercicios recomendados en cada etapa de la misma diariamente. Notamos avances en la niña al poquito tiempo. Macarena acudía muy motivada, para ella era un ratito de juego. Yolanda planteaba cada ejercicio de tal manera que aunque le costara realizarlos no lo viese como una derrota…si no como un reto. Así pasaron los meses superando los retos semanales. Descubriendo como cada tarea que al principio parecía entrañar mucha dificultad al final de la semana terminaba siendo «chupada» como decía Macarena.

Realmente y con el paso de los años, (Macarena tiene 13 años ya) puedo decir que gracias al trabajo realizado por Yolanda superó su dificultad en el aprendizaje. Yolanda nos dió las herramientas necesarias para que la niña desarrollase las habilidades madurativas que no tenía. Volvería a hacerlo una y mil veces y lo recomendaré siempre. Gracias al trabajo de Yolanda, Macarena ha tenido un desarrollo académico totalmente normal. Es una adolescente sin dificultades en el estudio.

Testimonio de David Nieto

Hace 3 años empecé a tener problemas visuales después de un accidente de coche. Al principio cuando llegué al Centro  no aguantaba ningún tipo de tratamiento, uno de los problemas  que le comenté a Yolanda que tenía, era que no podía leer. Con la paciencia y profesionalidad de Yolanda en estos años hemos ido progresando despacito pero sin pausa, ahora puedo leer y mantener la atención en una tarea de cerca durante periodos cortos de tiempo, algo que al principio era imposible. Seguimos trabajando en ello para mejorarlo, estoy muy agradecido al trabajo y esfuerzo que han puesto en mi rehabilitación y recomiendo probarlo ya que se consiguen unos resultados extraordinarios.

Testimonio de David Piqueras

Nadie se dio cuenta de que David tenía un problema en un ojo, hasta que casi tenía 3 años. Sí sabíamos que era un niño que se caía, se chocaba y tenía accidentes en los que se hacía bastante daño. A la vez era torpe y muy movido y no era capaz de aprender secuencias de movimientos que otros niños sí conseguían, ni de tener una buena coordinación. Los oftalmólogos diagnosticaron estrabismo y ojo vago, y le pusieron un parche casi todo el día; para el cole también. En un año mejoró muy poco de la vista y nada de lo demás. Le resultaba imposible realizar los trazos de las letras y meterlos entre las pautas; los cuadritos eran mucho peor y estaba claro que lo de dibujar no era lo suyo. La tutora nos planteó que podía tener un retraso mental, sin embargo, su pediatra y el Servicio de Atención temprana de la CAM opinaban todo lo contrario: David tenía unas capacidades muy elevadas. Su pediatra nos habló de Yolanda y sus resultados con la terapia visual. Ella nos escuchó, nos preguntó de todo y, tras hacerle un exhaustivo estudio del movimiento, la visión y la audición, nos explicó que el ojo de David no quería funcionar y lo que eso significaba para la calidad de su visión y de su vida en el día a día y en el colegio. Además, tenía un retaso madurativo en la coordinación del movimiento. Por tanto, había que enseñar a su cerebro a controlar las partes de su cuerpo y, sobre todo, a utilizar y controlar los 2 ojos a la vez. Comenzamos con unos ejercicios diarios de «gimnasia para el cuerpo y el cerebro» y fue reduciendo el uso del parche hasta retirarlo por completo. Poco después se añadieron ejercicios para los ojos. En unos meses, David hacía con normalidad casi todo lo que hacían los demás niños. Aprendió a leer y también a escribir con algo más de dificultad. Con más tiempo, pasó a ser «bueno» en Educación Física y recuperó mucha agudeza visual. Ya no tenía más accidentes que los normales en un niño de su edad. Terminado el programa de ejercicios, nos centramos en los ojos y siguieron mejorando su letra y su rendimiento académico a la vez que lo hacía su agudeza visual y el control de sus ojos; además podía montar en bici, patinar o nadar como los demás. Sin embargo, no alcanzábamos una aceptable visión tridimensional. Como final de la terapia,  Yolanda nos propuso el tratamiento con luz. Los resultados han sido espectaculares. Un mes después de acabar las sesiones, David me dijo muy sorprendido: «Mamá, las nubes son como algodones que están colgados…, que flotan. (…) Yo antes las veía como en los cuadros, como pintadas. Y ahora también puedo ver que los árboles no están todos juntos al fondo, que hay filas por delante.» Para nuestra sorpresa, empezó a querer dibujar, antes se sentía incapaz, se reían de él y no quería. Estuvo meses sin parar de dibujar y ahora lo hace muy bien. Gracias a los conocimientos y el trabajo del equipo de terapia, David ha superado sus problemas lo suficiente como para llevar una vida normal y hacer lo mismo que cualquier niño con éxito. Su último logro ha sido poder jugar al futbol con todos los demás.

Testimonio de Triana Aragonés

Buenas tardes, Nacho! Quería indicarte el cómo hemos vivido el proceso de la terapia visual de Triana.
Al principio, con todos los miedos del mundo debido a la información que acabábamos de recibir y por qué no, se puede incluso decir qué desconfianza. Triana comenzó con muchas carencias en sus estudios debido a la falta de conceptos por su problema en el aprendizaje. Poco a poco con vuestra terapia visual, ella se ha vuelto más autónoma, su vocabulario más amplio y ha aprendido a gestionar su tiempo de estudio. Los resultados en los cursos han sido buenos y el día a día en el colegio para ella ha sido más llevadero y todo esto gracias al trabajo que has realizado con ella. Muchas gracias por todo

Testimonio de Marco Ortiz

Conocimos la clínica por recomendación de una profesora. Yolanda y Nacho nos explicaron todo perfectamente. Nuestros dos hijos fueron tanto a terapia auditiva como visual y su mejoría fue increíble. La Optometría es un mundo enorme pero este equipo hace que todo sea fácil y comprensible tanto para los niños como para los papás. Los peques ven su mejoría y con ello se animan a trabajar más y mejor. Estamos muy agradecidos por la atención, la paciencia, la dedicación y el esfuerzo de estos profesionales. Gracias por todo

Testimonio de Leyre y Jesús Carranza

En mi caso he tenido a mis dos hijos en terapia visual, el avance con los dos ha sido increíble. Requiere de constancia y trabajo en casa pero los resultados merecen mucho la pena, nosotros estamos encantados con el trabajo tanto de Yolanda como de Nacho. Muchas gracias por vuestra implicación y ayuda

Testimonio de Daniela Luaces

En la tutoría de 3º infantil la profesora de mi hija detectó que tenía problemas para copiar de la pizarra, distinguir y copiar algunas letras y números, problemas a la hora de copiar series… se dio cuenta que solo pasaba en ocasiones y no con todas las letras u objetos. No creía que fuese un problema visual porque otras cosas las veía sin problemas. Nos explicó, desde lo que ella conocía, los problemas que tenían los menores con reflejos no integrados y cómo todo encajaba a la perfección con la niña.
Nos recomendó este centro y pedimos cita. Dar con Nacho fue toda una suerte. No solo nos explicó todo de una manera fácil y sencilla que alguien que no sabe de esto pueda entender. Nos dio todas la facilidades y respondió a todas nuestras preguntas.
Daniela encajó perfectamente con Nacho. Esperaba los días de terapia con ganas e ilusión y hacía todos los ejercicios sin problemas.
Poco a poco fuimos notando como cada vez tenía más control motor de su cuerpo y de su vista. Prestaba más atención a las indicaciones, invertía menos tiempo en las tareas, se cansaba menos al leer y estaba mucho más centrada en general.
Tras casi dos años ha mejorado muchísimo en el cole y en casa. Aún nos queda por trabajar pero ya por nuestra cuenta. Con todas las herramientas e indicaciones que Nacho nos ha dado en este tiempo sé qué cosas tener en cuenta y cómo ayudarla.
Ha pasado de ser una niña que parecía tener todos los rasgos típicos de un Déficit de Atención a ser una niña que le cuesta un poco más que a la media pero que ya sabemos que con ayuda y esfuerzo tiene las capacidades para llegar a la media y sobresalir en algunos aspectos.

Testimonio de César Alonso

En nuestro caso, por sugerencia de los tutores del colegio, se observaba que algo “ no iba tan bien como debería “
Primero la terapia auditiva, realmente necesaria.
Después la terapia visual, con toda la paciencia del mundo, con algunos ejercicios para casa!!
Desde el principio, resultados positivos, y tras cuatro cursos , podemos decir , que estamos aprobados!!
Es una gran suerte , haber dado con Yolanda, que supo «tocar la tecla “
Mil gracias, por ser así.

Testimonio de Miriam Avilés

Miriam es una niña a la que le apasiona leer, escribir, hacer manualidades, etc… A finales
del año 2020 (9 años), comenzamos a notar algo de rechazo por esas actividades, dificultad para hacer los deberes, leer y síntomas de malestar como dolor de cabeza, mareos, visión doble…
Acudimos al hospital y la derivaron a oftalmología, allí la valoraron diferentes profesionales confirmando que lo único que tenía Miriam era una baja agudeza visual en ambos ojos y que lo demás se lo inventaba la niña para llamar la atención. Muy en desacuerdo con el
diagnóstico dado quisimos seguir buscando una segunda opinión. La profesora de su hermana menor que estaba al tanto de la situación, nos recomendó ir a Opticalia y comentar el caso a sus profesionales.
Una vez allí, nos atendió Nacho, gran profesional y cercano, que hizo una primera evaluación y determinó que la visión de Miriam estaba totalmente afectada por estrés emocional, se sentía insegura y con miedos debido a una situación vivida en casa por enfermedad de un miembro familiar, provocando además visión rígida, poco flexible y comportamiento similar.
Nos explicó detalladamente los pasos y tratamientos a seguir que fueron:
• Gafas con cristales de rendimiento durante 3 meses.
• Sesiones de fotoestimulación.
• Terapia visual.
Hubo mucha constancia y dedicación por parte de Miriam y nosotros (sus papás) porque
además de las sesiones en clínica, requiere también mucho trabajo en casa, sobre todo, en los trabajos de terapia visual.
Ya solo con el primer tratamiento comenzamos a notar una mejora considerable en su visión y en el ámbito escolar.
Conforme avanzábamos en la terapia, los resultados en Miriam eran increíbles, el
problema visual iba desapareciendo, mostrando un gran cambio en su vida, su visión y gestión de emociones.
No imaginábamos nunca que este tipo de terapia nos solucionaría un gran problema en
el que los oftalmólogos no nos daban ninguna solución.
Ahora mismo Miriam (casi 12 años), está IRRECONOCIBLE, flexible, segura de sí misma,
volcada y disfrutando de sus estudios, estable emocionalmente y con una visión impecable.
Estamos muy agradecidos con el personal de OPTICALIA, en especial con Nacho por la
dedicación, cariño confianza y empeño que nos ha mostrado todo este tiempo.

Testimonio de Diego

Nuestra experiencia con la terapia visual ha sido muy positiva.

Diego entró con bastantes carencias a nivel visual y auditivo. Durante el año y pico que hemos estado trabajando con Yolanda ha ido mejorando en ambos canales, viéndose favorecidas su atención y memorización en las tareas escolares y del día a día. Creo que fue un acierto contactar con vosotros, a él le habéis ayudado a trabajar con mejor calidad y a nosotros nos habéis dado las pautas necesarias para ayudarle a conseguirlo.

Admiro la paciencia que has tenido en cada sesión y la motivación que le has transmitido en cada uno de los juegos o actividades realizadas. Muchas gracias por vuestra dedicación y trabajo

Testimonio de Martina

Ha sido una auténtica fortuna encontrar a Yolanda y su centro especializado en terapia visual, ubicado en la zona sur de Madrid, lo que nos permitió evitar desplazamientos hacia el bullicioso centro de la ciudad. Su proximidad, combinada con la calidad del servicio, ha supuesto una solución ideal para las necesidades de nuestra familia.

Nuestra hija Martina presentaba dificultades significativas en su proceso de aprendizaje, en especial relacionadas con la lectura. Cuando intentaba leer, frecuentemente sustituía unas sílabas por otras, lo que generaba confusiones constantes. Además, perdía fácilmente la línea de lectura, saltando entre párrafos sin darse cuenta, lo que le impedía comprender adecuadamente el contenido del texto. Esta situación no solo afectaba su rendimiento académico, sino también su confianza en sí misma.

Desde las primeras sesiones, Yolanda realizó una evaluación exhaustiva que le permitió identificar con precisión el origen de las dificultades de Martina. Con una combinación de estrategias personalizadas y un enfoque gradual, trabajó en diferentes áreas visuales a lo largo de una serie de sesiones cuidadosamente planificadas. Con dedicación y constancia, fue guiando a Martina a lo largo del proceso de maduración visual necesario para su edad.

Tras años de esfuerzo conjunto, el avance ha sido notable. Hoy, Martina ha alcanzado un nivel de desarrollo que le permite estar a la altura de sus compañeros de clase, tanto en habilidades de lectura como en comprensión. Gracias al compromiso y profesionalismo de Yolanda, nuestra hija ha superado sus dificultades iniciales, lo que ha marcado una diferencia enorme en su experiencia educativa y personal.

Testimonio de Marko

Quiero agradecer enormemente a Yolanda y todo el equipo de Opticalia el reston. Valdemoro, el fantástico trabajo terapéutico que han realizado con mi hijo que presentaba dificultades   visuales, funcionales y perceptivas que empezaban a interferir en su rendimiento académico.

En algo más de un año, no solamente se han normalizado sino que además se han potenciado facilitándole los aprendizajes escolares.

Además saben conectar muy bien con los niños y hacerles el tratamiento más llevadero y de forma más lúdica.

Lo recomiendo un 100%

Testimonio de Paula 

Hace casi dos años conocimos a Yolanda y a su equipo, veníamos de unos años atrás trabajando con Paula  su canal de salida a través de un logopeda, para mejorar su memoria de trabajo, pero por mucho esfuerzo por parte de Paula, nos habíamos estancado, y casi convencidos de que hay veces que no se puede hacer más, pero casualidades de la vida, una amiga mía residente de Valdemoro me habló de la terapia de auditiva y visual que llevaba a cabo Yolanda en su centro, y no lo dude, enseguida me puse en contacto con ellos para una valoración de mi hija.

Tras varias pruebas, nos facilitaron información que hasta ahora había pasado desapercibida para nosotros, el canal de entrada, tan importante como el de salida, tras dos años de terapia con ellos, Paula ha conseguido ser más autosuficiente en su aprendizaje. Lo que ofrecen en su terapia no es magia, es ciencia, acompañada de unos profesionales que saben muy bien lo que hacen.

Por mi parte me sentiré siempre afortunada de haberlos encontrado, y hayan podido ayudar tanto a Paula, allanando un camino que iba cuesta arriba, lleno de piedras

GRACIAS