Miriam es una niña a la que le apasiona leer, escribir, hacer manualidades, etc… A finales
del año 2020 (9 años), comenzamos a notar algo de rechazo por esas actividades, dificultad para hacer los deberes, leer y síntomas de malestar como dolor de cabeza, mareos, visión doble…
Acudimos al hospital y la derivaron a oftalmología, allí la valoraron diferentes profesionales confirmando que lo único que tenía Miriam era una baja agudeza visual en ambos ojos y que lo demás se lo inventaba la niña para llamar la atención. Muy en desacuerdo con el
diagnóstico dado quisimos seguir buscando una segunda opinión. La profesora de su hermana menor que estaba al tanto de la situación, nos recomendó ir a Opticalia y comentar el caso a sus profesionales.
Una vez allí, nos atendió Nacho, gran profesional y cercano, que hizo una primera evaluación y determinó que la visión de Miriam estaba totalmente afectada por estrés emocional, se sentía insegura y con miedos debido a una situación vivida en casa por enfermedad de un miembro familiar, provocando además visión rígida, poco flexible y comportamiento similar.
Nos explicó detalladamente los pasos y tratamientos a seguir que fueron:
• Gafas con cristales de rendimiento durante 3 meses.
• Sesiones de fotoestimulación.
• Terapia visual.
Hubo mucha constancia y dedicación por parte de Miriam y nosotros (sus papás) porque
además de las sesiones en clínica, requiere también mucho trabajo en casa, sobre todo, en los trabajos de terapia visual.
Ya solo con el primer tratamiento comenzamos a notar una mejora considerable en su visión y en el ámbito escolar.
Conforme avanzábamos en la terapia, los resultados en Miriam eran increíbles, el
problema visual iba desapareciendo, mostrando un gran cambio en su vida, su visión y gestión de emociones.
No imaginábamos nunca que este tipo de terapia nos solucionaría un gran problema en
el que los oftalmólogos no nos daban ninguna solución.
Ahora mismo Miriam (casi 12 años), está IRRECONOCIBLE, flexible, segura de sí misma,
volcada y disfrutando de sus estudios, estable emocionalmente y con una visión impecable.
Estamos muy agradecidos con el personal de OPTICALIA, en especial con Nacho por la
dedicación, cariño confianza y empeño que nos ha mostrado todo este tiempo.